Nathalie Gantiva

pagePágina siguienteArchivo

UNA PROFESION FUERA DE TIERRA

Daniela Pérez, una barranquillera dedicada a su oficio en las alturas; culmino sus estudios en el centro de entrenamiento aeronáutico Protecnica en la capital del Atlántico, allí decidió presentarse para laborar en la popular compañía de aviación LAN de la cual aproximadamente desde hace un año y tres meses hace parte del cuerpo de auxiliares de vuelo de la aerolínea chilena , cuya firma opera en  Colombia, Ecuador, Chile, Argentina y Perú; así mismo  brinda servicios aéreos a Norteamérica, Oceanía, el Caribe y Europa.

Conoce alrededor de todo Colombia, actualmente únicamente es azafata de vuelos nacionales con aspiraciones extranjeras en su campo; Daniela intenta sobrellevar una vida lejos de sus seres queridos, de su natal Barranquilla “La puerta de oro de Colombia”, viviendo entre cielo y tierra construye una carrera exitosa  como proyecto de vida.

Natalie Quevedo: ¿Cuáles son sus expectativas más grandes a cumplir en su profesión?

Daniela Pérez: Principalmente estoy muy agradecida con la aerolínea porque es una compañía bastante organizada y cumplida en su labor, pero como proyecto de vida me encantaría laborar en el exterior en aerolíneas como Tap Portugal (Portugal) o en Kansas (EE.UU).

N.Q: ¿Cuál ha sido la situación más absurda que ha vivido en un vuelo?

D.P: En un vuelo de Bogotá – San Andrés, una pasajera abordó con sus hijos gemelos y no se percató de que había olvidado los biberones y la pañalera en el equipaje, lo cual ya estaba en la zona de carga del aeroplano, así que fue un viaje bastante intenso y tedioso ya que era un trayecto de 2 horas y 30 minutos; por otro lado, en cuestión de turbulencia, usualmente los pilotos no detectan cuando se acerca un viento claro (sin indicaciones físicas como polvo partículas, entre otros), en ese momento me encontraba atendiendo a un viajero, la turbulencia fue tan fuerte que caí de inmediato al suelo y sufrí una lesión en una de mis piernas la cual me genero un mes de incapacidad por el incidente.

N.Q: ¿Cómo es el trato entre primera clase y clase económica?

D.P: Como personal prestador de servicio, interactuamos con los pasajeros de la misma manera, sin darle prioridad a ninguno de los usuarios; evidentemente en primera clase los pasajeros pagan una tarifa más costosa para obtener más espacio, comodidad y beneficios durante el vuelo, está claro que en esta sección nos relacionamos con empresarios de todo el mundo, lideres bancarios o personas de gran poder, por tal razón manejamos cierta discreción  con estos pasajeros a comparación de los de clase turista.

 

N.Q: ¿Se presentan encuentros fogosos entre las azafatas y los pilotos?

D.P: (Risas) claro que sí, en los destinos de llegada son bastantes frecuentes estas situaciones.

N.Q: ¿Cuáles son los aspectos que menos le gustan de su oficio?

D.P: En ocasiones los usuarios tienden a marcar nuestro oficio como si fuera la empleada del servicio, eso es un poco tedioso ya que no son cortes y subestiman nuestro trabajo, el cuerpo auxiliar únicamente brinda un buen servicio al cliente de lo cual se pretende que haya un trato reciproco de parte de los viajeros.

N.Q: ¿Las azafatas deben conocer cada trámite de ingreso de los distintos lugares de destino?

D.P: El personal de tierra se encarga de ello, es su oficio, pero nosotras como guías aéreas debemos suministrarle una información básica y factible para que de esta manera el pasajero tenga un breve conocimiento de cómo realizar los trámites del lugar al que desea ingresar.

N.Q: ¿Hay límites de consumo de alimentos o alcohol?

D.P: La aerolínea tiene estipulada una norma para los tripulantes de servicio de cero alcohol, en vuelos nacionales jamás ofrecemos bebidas alicoradas y en caso de que un viajero tenga índices de alicoramiento, realizamos un comunicado al comandante del avión y tenemos la potestad de en caso extremo bajar al usuario de la aeronave.

N.Q: ¿Su profesión es bien pagada?

D.P: No me quejo, diría que sí, atreves de ella he logrado mis metas y he viajado a muchos lugares. Amo mi profesión.

Minutos después Daniela Pérez abordo su próximo vuelo a Cali, donde inicio su ajustada agenda aérea para esta semana.

Por:

Nathalie Quevedo Gantiva.